Tratamientos de la infertilidad

SOP y resistencia a la insulina

SOP, insulina y FIV

Una de las características del SOP (síndrome de ovario poliquístico) es la disfunción ovulatoria. La producción excesiva de andrógenos (hormona masculina) no sólo afecta a la piel, sino también a los ovarios. Este exceso de hormonas provoca la detención de los folículos en desarrollo (y de los óvulos que contienen). Es esta detención la que proporciona el típico patrón ecográfico de "perlas en un hilo". Los andrógenos obstaculizan la función ovulatoria normal y preparan a los ovarios para otro tipo de respuesta durante un ciclo de FIV: la hiperestimulación.

Parece irónico que los mismos mecanismos responsables de la ausencia de una función menstrual normal promuevan una respuesta demasiado vigorosa. Los ovarios pueden compararse a leones dormidos, listos para abalanzarse con sólo oler las gonadotropinas.

Parte de esta interacción con el exceso de andrógenos está relacionada con la insulina. Muchas mujeres con SOP, aunque no todas, presentan también resistencia a la insulina. En este caso, estas mujeres no presentan una diabetes franca. Sin embargo, las sutiles alteraciones en la forma en que sus organismos producen y utilizan la insulina pueden magnificarse y afectar a la capacidad de quedarse embarazadas.

Con este fin, hemos utilizado eficazmente la Metformina (un sensibilizador a la insulina) como forma no indicada para mejorar la utilización de la glucosa en mujeres que padecen SOP e insulinorresistencia. Además, la Metformina actúa suprimiendo la producción excesiva de andrógenos.

Una revisión de datos más reciente sugiere que la metformina es beneficiosa precisamente para estas mujeres que se someten a un ciclo de FIV. Cuando las mujeres con síndrome de ovario poliquístico y resistencia a la insulina toman metformina durante sus ciclos de FIV, presentan una menor frecuencia del síndrome de hiperestimulación ovárica (SHO) y mayores tasas de embarazo clínico. Aún no se ha demostrado si existe una mayor tasa de embarazos en estas mujeres.

No obstante, la mejora de la tolerancia a la glucosa y la reducción del riesgo de SHEO hacen de la metformina un complemento viable para los ciclos de estas pacientes.