Pruebas genéticas preimplantacionales (PGT)
La angustia por la pérdida de un embarazo o la preocupación por la posibilidad de transmitir una enfermedad hereditaria pueden suponer un estrés añadido para las parejas que desean someterse a tratamientos de fertilidad. Para estas parejas, las pruebas genéticas preimplantacionales (PGT) pueden ser una opción a tener en cuenta.
¿Qué es el PGT?
La PGT es el proceso de cribado de células de embriones para detectar enfermedades genéticas y alteraciones cromosómicas. Esta prueba se realiza junto con la fecundación in vitro (FIV) antes de la transferencia embrionaria y de que se establezca el embarazo.
Diversas pruebas de PGT pueden identificar embriones con un número anormal de cromosomas o reordenamientos estructurales que podrían impedir el éxito del embarazo. El PGT también puede identificar la presencia de más de 4.000 trastornos de un solo gen, como la fibrosis quística, la atrofia muscular espinal y el cromosoma X frágil en parejas portadoras de una de estas mutaciones genéticas. Las pruebas permiten a nuestros médicos identificar los embriones con más probabilidades de dar lugar a un bebé sano para su transferencia.
PGT para la selección de sexo
La tecnología PGT también puede utilizarse para determinar el sexo del embrión antes de la transferencia al útero. La selección del sexo se ofrece a parejas interesadas en el equilibrio familiar que ya tienen al menos un hijo.
¿Qué probabilidades tengo de tener un embarazo satisfactorio con PGT?
Hay muchos factores que influyen en el éxito de un embarazo, como la edad, el número y la calidad de los embriones, los resultados de las biopsias y otros factores relacionados con la fertilidad.