Acerca de la fertilidad
El impacto de la obesidad en la ovulación y el ciclo menstrual
El impacto de la obesidad en la ovulación y el ciclo menstrual se documentó ya en el siglo XVII. Se trataba de una clasificación de mujeres que presentaban obesidad, ciclos menstruales prolongados o inexistentes e hiperandrogenismo (vello corporal excesivo). En estas mujeres obesas y con hiperandrogenismo, aproximadamente el 50% no tenía un ciclo menstrual regular. Este informe puede ser una de las primeras demostraciones del efecto de la obesidad en la reproducción. Ahora sabemos que esta afección es el síndrome de ovario poliquístico (SOP).
Peso y ciclos menstruales irregulares
Una de las cuestiones biológicas fundamentales es cómo ve y utiliza el cuerpo la glucosa (azúcar). Si el cuerpo cree que se encuentra en un estado de inanición (inflamación), ralentizará el metabolismo e intentará liberar más insulina. La insulina es un puente que permite el paso de la glucosa (alimento) del exterior de las células al interior de éstas, donde pueden funcionar. Si esta vía está alterada, se puede producir más insulina, pero las células siguen pasando hambre, enviando señales de socorro al cerebro. El metabolismo sigue ralentizándose y el aumento de peso continúa.
Este aumento de peso favorece la irregularidad del ciclo menstrual. La prevalencia de ciclos más erráticos y prolongados aumenta con el incremento del IMC. La distribución de la grasa corporal en el SOP también es clave, y las mujeres con SOP muestran más grasa abdominal.
Cómo mejorar la ovulación
La mejora de las tasas de ovulación y el retorno a la regularidad menstrual se asocian a una modesta pérdida de peso en las mujeres con SOP. Parte de este retorno a la regulación del ciclo con la pérdida de peso se fundamenta en los cambios en las hormonas reproductivas. Las hormonas principalmente afectadas son la LH (hormona leutenizante), que cuando se expresa a niveles más altos y sostenidos, afecta negativamente el ciclo menstrual, pero también promueve andrógenos circulantes más altos. Los andrógenos son la hormona masculina y son responsables del exceso de vello facial y corporal, así como de la calvicie de patrón masculino.
Para muchas mujeres, sigue siendo una ardua batalla. Esta inflamación provoca un aumento de peso que hace que parezca imposible perderlo. Desde el punto de vista metabólico, el cuerpo responde a señales de socorro que se manifiestan en irregularidades del ciclo menstrual. Sin ovulación, no hay posibilidad de embarazo. El SOP es la rueda de hámster de la reproducción. Es aquí que tratamos de ayudar a la puesta en marcha de esta rueda con modificaciones en la dieta, tales como enfoques basados en ceto, el uso de metformina, y otras estrategias de pérdida de peso que son consistentes con el lenguaje metabólico del cuerpo.
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En Fertility Centers of New England, los pacientes acuden a nosotros porque están luchando contra la infertilidad y/o los abortos espontáneos. Si tiene más preguntas sobre el impacto de la obesidad en la ovulación y el ciclo menstrual o las opciones de tratamiento para el síndrome de ovario poliquístico (SOP), póngase en contacto con nosotros para una consulta.
