Fecundación in vitro (FIV)
¿Afecta la fecundación in vitro al desarrollo infantil?
La tecnología de reproducción asistida (TRA) engloba todos los métodos de concepción ajenos a la concepción natural. Incluye la estimulación de los ovarios y la inseminación intrauterina o la extracción de los óvulos y fecundación en el laboratorio (FIV). En Norteamérica, el número de pacientes que recurren a estas terapias ha aumentado aproximadamente un 50% en la última década. A menudo nos preguntan si la fecundación in vitro afecta al desarrollo infantil. Los cambios demográficos, el envejecimiento de la población, la accesibilidad y el éxito son factores que influyen.
Aunque ya forman parte del léxico común, los efectos a largo plazo (si los hay) de las TRA siguen sin estudiarse. Se sabe que las madres que se someten a TRA y sufren infertilidad tienden a ser mayores (unos 34 años), mientras que las que conciben su primer hijo de forma natural tienen 26 años. Además, la gestación múltiple y la práctica anterior de transferir múltiples embriones provocan una mayor incidencia de nacimientos prematuros. Esto sugiere causa y efecto. El nacimiento prematuro en sí puede asociarse al desarrollo cognitivo, motor y del lenguaje. Sin embargo, lo que sigue siendo controvertido es si las TRA en sí, desprovistas de parto prematuro, repercuten directamente en el neurodesarrollo a largo plazo.
Los datos presentes están muy dispersos. Las investigaciones del Instituto Nacional de Salud (NIH), al revisar los estudios publicados, informan de que existen lagunas en los datos y los hallazgos son completamente equívocos. Balayla et. Al.(Neurodevelopmental Outcomes after Assisted Reproductive Technologies. Obstetricia y Ginecología. Vol 129, No 2. 2/2017) compararon dos grupos de niños de 24 meses para evaluar su neurodesarrollo empleando escalas de medida estandarizadas y cuantitativas. Se compararon madres e hijos nacidos de TRA y de concepción natural. En este estudio se controló la edad, los problemas médicos maternos y el estilo de vida materno, así como para comparar los cursos obstétrico y neonatal. Al ser todos los grupos equivalentes, es posible detectar pequeñas diferencias. No hubo diferencias.
Este estudio fue corroborado por otra evaluación (Upstate KIDS Study) en la que el progreso del desarrollo del niño a los 3 años era independiente del modo de concepción.
Estos datos sugieren que las TRA en sí no promueven retrasos en el desarrollo neurológico. Como profesionales de la fertilidad, nuestro objetivo es promover un embarazo saludable que incluya el estilo de vida materno. Además, es importante trabajar para reducir las probabilidades de parto prematuro.
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