Acerca de la fertilidad

Náuseas y vómitos en el embarazo tras una terapia de infertilidad

He esperado tanto tiempo para quedarme embarazada y he pasado por tantas cosas. Ahora que por fin lo estoy, me encuentro fatal. ¿Por qué me pasa esto?

No te preocupes. Tu cuerpo no está intentando rechazar el embarazo que tanto te ha costado tener. Las náuseas y los vómitos son extremadamente frecuentes en el embarazo (70-80%) y las mujeres con antecedentes de infertilidad tienen las mismas probabilidades de sufrirlos que cualquier otra embarazada. Existe un espectro continuo de la gravedad de las náuseas y los vómitos que va desde las náuseas y los vómitos que se producen en la mayoría de los embarazos hasta el trastorno grave denominado hiperémesis gravídica que se produce en el 2% de todos los embarazos (aproximadamente 5 de cada 1000 embarazos). Se cree que las náuseas están provocadas por un aumento de los niveles hormonales, al igual que ocurre a veces durante la inducción de la ovulación; sin embargo, la causa absoluta sigue siendo desconocida.

La hiperémesis gravídica se caracteriza por náuseas, vómitos, pérdida de peso y alteraciones electrolíticas graves. Las mujeres que la padecen tienen mayor riesgo de dar a luz a bebés con bajo peso, pequeños para la edad gestacional, prematuros y con puntuaciones de Apgar bajas. La hiperémesis gravídica no se puede prevenir, pero hay formas de controlarla. Los casos graves pueden requerir hospitalización para administrar líquidos por vía intravenosa y restablecer el equilibrio electrolítico. En raras ocasiones se requiere alimentación por sonda y medicación intravenosa. Los casos más leves pueden tratarse con:

  • Reposo en cama, pero no demasiado
  • Cambios en la dieta y antiácidos
  • Acupresión: El punto de presión para reducir las náuseas se encuentra en el centro de la cara interna de la muñeca, a tres dedos de distancia del pliegue entre los dos tendones. Localícelo y presione con firmeza, una muñeca cada vez, durante tres minutos. Las bandas marinas también pueden ayudar con la acupresión y se pueden encontrar en su farmacia local.
  • Hierbas: jengibre o menta
  • Hipnosis
  • Medicamentos antieméticos: Es importante sopesar los riesgos y los beneficios, ya que algunos medicamentos pueden tener efectos adversos sobre usted o el desarrollo de su bebé y sólo deben tomarse bajo supervisión médica.