Acerca de la fertilidad

Náuseas matutinas

Dado el estrés que supone someterse a un tratamiento de infertilidad con la esperanza de tener un bebé, para muchas es muy duro que el embarazo que tanto desean se complique con náuseas matutinas. El hecho es que hasta el 80% de las mujeres experimentan náuseas y vómitos al principio del embarazo, y alrededor del 25% de ellas siguen experimentando náuseas matutinas en el segundo y tercer trimestre. En raras ocasiones, las náuseas y los vómitos del embarazo son tan intensos que pueden afectar a la salud y el bienestar de la madre y el feto. Se han promocionado muchos remedios para tratar este malestar, pero el único medicamento aprobado por la FDA es la combinación de liberación retardada del antihistamínico doxilamina y vitamina B6, que en Estados Unidos se comercializa como Diclegis y en Canadá, Diclectin.

Las náuseas matutinas pueden ser un signo tranquilizador, ya que numerosos estudios han documentado que las náuseas y los vómitos se asocian a tasas reducidas de malformaciones congénitas, prematuridad y aborto espontáneo. Se cree que el efecto protector de las náuseas matutinas está relacionado con un entorno hormonal más favorable durante el embarazo. Este efecto no se debe a ninguna hormona en particular. Algunos piensan que este efecto protector puede estar relacionado con una hormona aún desconocida o con una combinación de factores aún no identificados en la placenta, ya que los síntomas desaparecen en cuestión de minutos tras la expulsión de la placenta. Así pues, las mujeres embarazadas pueden estar seguras de que las náuseas matutinas no son necesariamente una mala señal. Sin embargo, las náuseas y los vómitos persistentes durante el embarazo pueden ser signo de una enfermedad más grave, por lo que las mujeres que experimenten estos síntomas deben buscar ayuda inmediatamente.