Acerca de la fertilidad
Aves y abejas Parte III
Déjame hablarte de las estrellas en el cielo
Y una chica y un chico
Y la forma en que podrían besarse
En una noche como esta (Herb Newman)
El viaje del óvulo no es menos milagroso que el de los espermatozoides. La ovulación es una erupción parecida a un volcán en la superficie ovárica del folículo donde ha madurado el óvulo. Algunas mujeres experimentan este acontecimiento mensual normal como dolor a mitad del ciclo en un lado o en el otro, dependiendo de en qué ovario se haya producido la ovulación. Un pequeño cordón de fibras musculares llamado fimbriaovarica conecta el ovario con las trompas de Falopio u oviductos. Según el lado en el que se haya producido la ovulación, este filamento muscular se contrae acercando el oviducto al ovario en el que se está produciendo la ovulación. El óvulo ovulado es atrapado por los tentáculos de barrido del extremo florido de la trompa de Falopio, denominados fimbria. La captura del óvulo por la trompa de Falopio se ve facilitada por su envoltura en una estructura pegajosa denominada zona pelúcida, que a su vez está rodeada por un grupo de células denominado corona, compuesto por células del cúmulo que nutren al óvulo y juntas forman el ooforo cumuloso, cuya pegajosidad facilita su captura por la fimbria. A continuación, el óvulo es literalmente engullido por la trompa de Falopio e impulsado por las proyecciones ciliadas que recubren la trompa. Finalmente, el óvulo llega a la porción media de la trompa de Falopio, llamada región ampular, donde descansa y morirá en 24 horas a menos que sea cortejado con éxito por un pretendiente amoroso (fecundado).
